El nacimiento de un bebé es uno de los momentos más importantes para una familia. Sin embargo, cuando algo sale mal durante el parto, ya sea natural o por cesárea, o durante la atención del recién nacido, las consecuencias pueden cambiar la vida de la madre, del bebé y de toda su familia.
No todas las complicaciones médicas son consecuencia de una negligencia. Pero existen situaciones en las que un error, una omisión o una atención tardía pueden provocar daños graves que pudieron haberse evitado.
Cuando esto ocurre, es importante conocer qué sucedió durante la atención médica y determinar si los por la madre o el bebé pueden estar relacionados con una posible negligencia médica.
¿Qué situaciones durante el parto pueden provocar daños graves al bebé?
Durante el trabajo de parto, algunas complicaciones requieren una respuesta inmediata del personal médico. Cuando no se detectan oportunamente o no se toman las medidas necesarias, pueden producirse daños graves en la salud del bebé.
Entre las situaciones que deben revisarse se encuentran:
- Falta de vigilancia fetal: durante el parto es importante controlar los latidos del corazón del bebé para identificar señales de que podría estar en riesgo. No reconocer o atender oportunamente esas señales puede retrasar intervenciones necesarias.
- Hipoxia o falta de oxígeno durante el parto: cuando el bebé no recibe suficiente oxígeno, puede sufrir daño cerebral y otras complicaciones graves. La hipoxia no significa por sí sola que haya existido negligencia médica; lo importante es determinar qué la provocó, si había señales de alerta y cómo respondió el personal médico.
- Retraso injustificado de una cesárea: cuando la condición de la madre o del bebé exige una intervención urgente, una demora evitable puede aumentar el riesgo de daños.
- Maniobra de Kristeller: consiste en ejercer presión sobre la parte superior del abdomen de la madre, lo que comúnmente se describe como empujar la panza durante el parto, para intentar facilitar el nacimiento del bebé. La NOM-007-SSA2-2016 establece que no debe realizarse, debido a los riesgos que representa para la madre y el bebé.
Algunas de estas situaciones pueden estar relacionadas con daño neurológico, parálisis cerebral o encefalopatía hipóxico-isquémica, una lesión cerebral asociada a la falta de oxígeno y de flujo sanguíneo. Aun así, es necesario investigar el origen de cada daño y su relación con la atención recibida.
¿Qué situaciones durante un parto natural o una cesárea pueden provocar daños graves a la madre?
Durante un parto natural o una cesárea pueden surgir complicaciones que requieren atención inmediata. En algunos casos, una actuación médica inadecuada o una respuesta tardía ante una emergencia puede provocar consecuencias graves para la salud de la madre.
Entre las situaciones que pueden estar relacionadas con una posible negligencia médica se encuentran:
- Errores con medicamentos y reacciones alérgicas graves: administrar un medicamento contraindicado, utilizar una dosis incorrecta o no considerar antecedentes médicos relevantes puede poner en riesgo a la paciente. Sin embargo, una reacción alérgica grave, también conocida como anafilaxia, puede presentarse incluso cuando el medicamento fue administrado correctamente. En estos casos, es fundamental analizar si el personal médico reconoció la emergencia y actuó oportunamente para atenderla.
- Complicaciones relacionadas con la anestesia: una administración inadecuada, problemas durante la vigilancia de la paciente o una respuesta tardía ante una complicación pueden provocar daños graves.
- Hemorragias durante o después del parto: una pérdida importante de sangre puede poner en peligro la vida de la madre. Cuando no se reconoce o atiende oportunamente, puede ocasionar consecuencias graves.
- Lesiones durante una cesárea: durante la intervención pueden producirse lesiones en órganos o estructuras cercanas. Es importante determinar si fueron complicaciones propias del procedimiento o si estuvieron relacionadas con una actuación médica inadecuada.
En las situaciones más graves, estas complicaciones pueden provocar daño cerebral por falta de oxígeno, discapacidad o incluso el fallecimiento de la madre.
Que ocurra alguna de estas situaciones no significa automáticamente que haya existido negligencia médica. Es necesario analizar cómo se presentó la complicación, si se identificó oportunamente y cómo actuó el personal médico para atenderla.
¿Qué situaciones en la atención del recién nacido pueden provocar daños graves?
Después del nacimiento, algunos bebés requieren atención y vigilancia médica especializada, particularmente cuando nacen de forma prematura o presentan problemas de salud. En esta etapa, es fundamental realizar los estudios, tamices y controles médicos indicados para detectar oportunamente complicaciones que podrían afectar su desarrollo y su salud.
Entre las situaciones que pueden estar relacionadas con una posible negligencia médica se encuentran:
- Falta de tamiz metabólico neonatal: este estudio, que se realiza mediante una muestra de sangre del talón, permite detectar enfermedades que pueden pasar inadvertidas al nacimiento, como el hipotiroidismo congénito y la fenilcetonuria. Cuando estas enfermedades no se identifican y tratan oportunamente, pueden provocar daño neurológico, discapacidad intelectual y otras consecuencias graves.
- Falta de tamiz oftalmológico y seguimiento en bebés prematuros: los bebés que nacen antes de tiempo pueden desarrollar retinopatía del prematuro, una enfermedad que afecta la retina y puede provocar pérdida de visión o ceguera. Como inicialmente puede no presentar síntomas visibles, es fundamental que los bebés que lo requieren reciban revisiones oftalmológicas en los tiempos indicados. No realizar estos estudios o interrumpir el seguimiento puede retrasar un tratamiento que, en determinados casos, permitiría conservar la visión.
- Falta de tamiz cardiaco neonatal: algunos bebés nacen con malformaciones graves del corazón que no siempre se detectan mediante una revisión física. El tamiz cardiaco permite identificar señales de determinadas cardiopatías congénitas mediante la medición del oxígeno en la sangre. Cuando una cardiopatía crítica no se detecta oportunamente, el bebé puede sufrir complicaciones graves que ponen en riesgo su vida.
- Retraso en el diagnóstico o tratamiento de infecciones graves: los recién nacidos, especialmente los prematuros, son vulnerables a infecciones que pueden evolucionar rápidamente. Cuando una infección no se identifica o trata oportunamente, puede provocar sepsis neonatal, una complicación grave que puede afectar distintos órganos y poner en peligro la vida del bebé.
- Falta de seguimiento médico después del alta hospitalaria: algunos recién nacidos necesitan continuar con estudios, revisiones especializadas o tratamientos después de salir del hospital. No informar adecuadamente a los padres sobre estas indicaciones o no asegurar la continuidad de la atención puede retrasar la detección de complicaciones y agravar sus consecuencias.
Algunas de estas situaciones pueden provocar consecuencias irreversibles e incluso el fallecimiento del bebé. Es importante tener en cuenta que la presencia de una enfermedad o complicación no significa automáticamente que haya existido negligencia médica. Es necesario revisar qué estudios y cuidados requería el bebé, si se realizaron oportunamente y cómo respondió el personal médico ante los problemas que se presentaron.
¿Qué hacer si la madre o el bebé sufrieron daños por una posible negligencia médica?
Cuando una madre o un recién nacido sufren daños graves durante el parto, una cesárea o la atención posterior al nacimiento, es importante conocer qué ocurrió y si las consecuencias pudieron haberse evitado.
Un primer paso es solicitar el expediente clínico completo, incluyendo los registros de atención del parto, la cesárea o la hospitalización del recién nacido, según corresponda. También es importante conservar los resultados de estudios, indicaciones médicas y documentos relacionados con la atención recibida.
Esta información permite analizar si existieron errores, omisiones o retrasos en la atención médica y si pudieron estar relacionados con los daños sufridos.
En MMA analizamos casos de negligencia médica que han provocado consecuencias graves a la madre o al bebé. Si tu familia está atravesando una situación de este tipo, puedes contactarnos para que revisemos lo ocurrido y valoremos si existen elementos para reclamar una indemnización.